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Abril 16, 2020

Senado se pronuncia enérgico contra agresiones del personal Médico

Redacción

 
Hoy con azoro y hasta con profunda indignación y dolor, vemos que a lo largo y ancho del mundo –presa de una pandemia altamente contagiosa y de la que nadie está exento— se reconoce y hasta se honra a sus médicos, enfermeras, paramédicos y demás personal de salud, mientras que en México hay quienes los agrede, los humilla, los margina y hasta desean confinarlos.

El miedo e ignorancia se conjugan para ver esas actitudes casi enfermizas, que llegan a la amenaza de quemar hospitales.

En Francia, los ciudadanos todos los días al anochecer, cuando los miedos afloran, salen a sus balcones y ventanas para aplaudirles y cantarles.

Saben que día a día se juegan la vida por curar, aliviar y mitigar los dolores de los infectados. Acá en nuestro México lindo y querido, les arrojan cloro, agua, los bajan del transporte público y los mandan a dormir a sus vehículos, además de impedirles la entrada a sus hogares y estar con los suyos, luego de largas y riesgosas jornadas de trabajo. Ellos viven al límite.

Una sin razón total

De ahí que la enérgica postura del Senado de la República resulta a todas luces plausible y encomiable. Es digna de seguir. Sólo aquellos que carecen del sentido humanitario y solidario no lo verán con buenos ojos, les ganan sus miedos y fobias.

Así y por acuerdo de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y su Mesa Directiva, las ocho fracciones que integran la actual legislatura en la Cámara Alta hicieron un enérgico pronunciamiento en favor de todo el personal médico que labora en la atención de los pacientes víctimas de la pandemia.

En el documento, signado por todos los coordinadores de los ocho grupos parlamentarios que integran el Senado de la República, se hace un reconocimiento público al compromiso, esfuerzo, trabajo y sacrificio de todo el personal médico, paramédico, enfermeras y todas aquellas personas vinculadas a la atención de la emergencia provocada por el Covid-19.

Sin excepción, todas las fuerzas políticas condenan enérgicamente cualquier agresión, descuido y desatención hacia los integrantes del propio sector salud sea este público o privado.

En dicho sentido, exhortan a las autoridades de los tres órdenes de gobierno –municipal, estatal y federal— a que doten al personal de salud de equipo e insumos necesarios y a que se intensifiquen las medidas de seguridad en instalaciones hospitalarias para proteger su integridad física.

Los órganos de gobierno del Senado de la República estarán atentos al cumplimiento de todas aquellas medidas encaminadas a superar esta crisis sanitaria y alertar acerca de cualquier deficiencia o insuficiencia que obstaculice o burocratice la atención de la pandemia y su solución lo más pronto posible.

Y es que amén de las agresiones al personal de salud, se han repetido, en diversos hospitales, los reclamos de médicos y enfermeras por falta de insumos y equipos para realizar su trabajo. No debemos olvidar que estamos en guerra contra un enemigo invisible y altamente contagioso, y ellos, médicos, enfermeras y paramédicos están en las primeras trincheras.

Sin ellos perdemos y la guerra.