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Julio 10, 2017

La SEDENA, ejército cultural de México

Saúl Ramírez de Arellano

Las instituciones públicas de México encaran grandes retos en un contexto por demás complicado para la Nación. Y la seguridad en sus diversas vertientes es el principal de ellos, siendo las Fuerzas Armadas el actor fundamental en el frente que el gobierno ha establecido para frenar el avance del crimen organizado, que ha logrado permear y cooptar a policías municipales y estatales.

Asimismo, los militares mexicanos realizan permanentemente labores de auxilio y rescate en comunidades que se han visto afectadas por fenómenos meteorológicos y antropogénicos; labor que ha sido reconocida nacional e internacionalmente por sus procedimientos, oportunidad y resultados.

Pero como si las Fuerzas Armadas no hicieran ya suficiente en la protección de la soberanía y seguridad de México, la capacidad, adiestramiento y disciplina militar consolida a la institución mexicana en la posición de servir más a la Nación y demostrar que su vocación de servicio no conoce de límites ni de cálculos.

Muestra de ello es el acuerdo firmado entre la secretaria de Cultura federal, María Cristina García Cepeda, y el general Salvador Cienfuegos Zepeda, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), para implementar un programa cultural en el marco del Plan DN-III y como labor permanente del Ejército en comunidades alejadas, con el objetivo de difundir entre la niñez y juventud conocimientos que les brinden herramientas para salir adelante y alejarse de adicciones y actividades ilícitas.

Con actividades como lecturas colectivas, talleres de teatro y de música, elaboración de juguetes y artes plásticas, danza, bibliotecas itinerantes adaptadas en vehículos militares y cine, los militares mexicanos formarán parte del ejército mexicano que difunde la cultura y la humanización en las comunidades más necesitadas del país y más acechadas por el crimen.

La labor que realice el Ejército puede marcar la diferencia para que un joven no decida engrosar las filas del crimen y opte por su desarrollo personal; de ese grado es la aportación que la SEDENA hará en esta nueva faceta a favor de la población mexicana.

Se trata de una empresa de grandes magnitudes, como también lo es el espíritu de servicio por parte de las mujeres y hombres que desde las filas castrenses ofrendan su vida por la protección de la nación mexicana.