Diciembre 23, 2020

Aquí y Ahora

por Saúl Ramírez de Arellano S.

¿Qué hará México en el Consejo de Seguridad?

A partir del 1 de enero de 2021 México va a ocupar el puesto que deja vacante la República Dominicana y hará equipo con San Vicente y Las Granadinas como los dos representantes de América Latina y el Caribe que forman parte del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (CSONU), máximo órgano decisorio del organismo internacional y principal responsable de velar por la paz y seguridad internacionales.

Se trata de la quinta ocasión que México formará parte de la discusión de los principales problemas que aquejan a la humanidad y, sin duda, el más urgente de ellos en las actuales circunstancias es la pandemia del Covid-19.

En reuniones previas al 17 de junio de 2020, fecha en que tuvo lugar la elección de integrantes del CSONU, México había impulsado que los derechos de patente de la eventual vacuna y medicamentos para tratar dicho virus debían ser de carácter universal y distribuidos uniformemente entre las naciones.

Sin embargo, desde entonces ese esfuerzo no ha tenido continuidad y nuestro país ha buscado acordar directamente con las grandes farmacéuticas y laboratorios la adquisición de vacunas para la población mexicana, por lo que es probable que ya asumido el lugar en el CSONU no haya continuidad en esa diplomacia de la salud.

Ello no impedirá que México pueda contribuir al fortalecimiento del COVAX, que es el esfuerzo internacional más logrado para hacer llegar la vacuna a los países más pobres, pero ya no busca eliminar los derechos de patente, sino buscar donaciones para comprarla y distribuirla.

Sin duda, el contexto en el que México fue electo hace siete meses es otro, pues si bien la pandemia no solo sigue, sino que ha cobrado magnitudes incontrolables, la elección del próximo presidente de Estados Unidos ha modificado el escenario no sólo en ese país, sino también en el mundo.

Y es que si bien en la sociedad internacional se enfrenta la crisis del multilateralismo y la ausencia de un liderazgo internacional en el contexto de la más grave contingencia sanitaria y económica de los recientes 100 años, se espera que la asunción del presidente número 46 de Estados Unidos, Joseph Biden, corrija esa situación y, por ejemplo, ese país se reintegre a la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y se deje atrás el retraimiento que caracterizó a la era Trump y se fortalezcan los canales diplomáticos multilaterales para el tratamiento de diversas problemáticas.

La crisis que se vive en la Unión Europea, enfocada en atender el Brexit ordenado, también forma parte de la agenda internacional, pues tiene lugar en el momento en que Reino Unido es sede de la invención de una de las vacunas contra el Covid-19, pero también de la mutación del virus, lo cual complica aún más encontrar soluciones consensuadas.

La guerra frontal entre Estados Unidos y China, que ha causado daños severos en el mundo, no ha cesado y aún con Joe Biden en la Casa Blanca, el enfrentamiento tomará nuevos rumbos.

De tal forma, la abultada y problemática agenda internacional no permitirá que México impulse temas como la reforma del propio CSONU, pues la atención evidentemente estará centrada en lo urgente.

*Internacionalista y Abogado.